Concha Contreras

CONCHA, LA FELICIDAD DE VOLVER A CAMINAR SIN DOLOR

Concha Contreras, es una paciente del doctor Aragón que vio como su vida empezó a cambiar cuando le implantaron la primera de sus dos prótesis unicompartimentales. Hoy en día, con sus dos rodillas operadas, vive situaciones que había tenido que olvidar forzosamente.

¿Cómo era su vida antes de la operación?

La verdad es que he llevado una vida muy activa, pero de un tiempo a esta parte lo he pasado fatal. He tenido un par de años que no he podido seguir el ritmo que me gustaba como salir o pasear, es decir, la vida que yo llevaba antes. Al principio me daba miedo pensar en una prótesis convencional, pero este tipo de prótesis me gustó.

¿Qué le convenció de la prótesis unicompartimental?

Que evitaba el corte óseo. Que me corten por arriba, que me corten por abajo. Además, ya tenía la experiencia de una amiga, que con la prótesis tradicional iba por la tercera operación. El día 22 (día de su operación) me tocó el gordo. Es verdad, porque a las 24 horas estaba en casa. La gente me ve y me pasa la estampita. Todo el mundo sabía que hacía muchas actividades, y la gente dejó de verme. Cuando aparecí otra vez, como nueva, la gente se sorprendía.

Concha Contreras ¿Cómo fue el postoperatorio?

Recuerdo lo rápido que fue. El sábado ingresé y el domingo estaba en casa. Una amiga había sido operada con otro tipo de operación y tuvo que tomar muchos calmantes y la operaron hasta en tres ocasiones. También es cierto que en la información que me proporcionó el equipo del Dr. Aragón explicándome que la rodilla la formaban 3 compartimentos y, en el caso de que sólo uno estuviese afectado, podría sustituirse mediante una prótesis unicompartimental, que evitaba cortes óseos masivos y que respetaba los ligamentos.

¿Cómo es el equipo médico que le ha atendido?

El equipo que dirige el doctor Aragón fue amabilísimo, estupendo… ¡extraordinarios!. Son unas personas muy cercanas, y así se lo digo a la gente. Le dije a Enrique que la gente se pregunta cómo estoy tan bien. Como soy una persona de pisar fuerte, de cintura para abajo no se me notaba nada, pero poco a poco deje de salir. Ahora dicen que he vuelto a ser la flamenca de antes.

¿Cuánto duró la operación?

Una hora y media. Yo no me di mucha cuenta de eso. Lo pasé muy bien, le dije al médico: no me deje cicatriz que voy a llevar minifalda, que con 74 años que tengo, como para llevar minifalda. Una chica puede llevarla, pero yo no… bueno la duquesa de Alba.

¿Lo volvería a hacer?

Sí, claro. Pienso en dar mucha guerra. Donde esté mi bienestar, eso será lo más importante. Estando el doctor Aragón no tendría la menor duda. Ya le dije al doctor que se cuidara mucho porque aún tiene mucho que hacer.